Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de julio de 2011

Aves y cielo: tragicomédico rumbo anecdótico de un tonto ciego.

Aves y cielo: tragicomédico rumbo anecdótico de un tonto ciego.

De las palomas:
rescata la voz, cuando sonidos mucho más ricos emiten sus picos
tragando el arroz.

De las nubes:
percibe, sólamente, la textura de sus pasos, de sus roces; de igual forma,
en los abrazos que recibe de cualquier otra criatura, se reduce a ver las voces.

De la lluvia:
escucha lo que dice el agua que golpea con sus dedos menudos en los vidrios.
Plantea, con sus miedos, escudos de AluminioparaqueelSolseerice; forjados para lucha en el fuego de la fragua.

Si bien el tonto ciego se da cuenta, es evidente, de que ver no es requisito ante el sentir; el oír no representa la única manera de integrar el Universo que, exquisito y de repente, como un juego, en un verso desespera.

viernes, 22 de abril de 2011

Veintinueve del uno. Valentina - Virginia: Virtuadiálogo

Grito que no suena, palabra incomprensible, gesto incompleto y la Luna…sólo media luna entre el árbol y sobre los techos que no soy suyos, mitad blanca de sal que ni siquiera alcanza para la inventada sopa pero que rocía su panza vacía y su agrio vacío de luz. Pobre infeliz el señor que ensució sus botas en el barro…no?

Pobre tal vez, barro seguro. Al fin y al cabo resulta un nuevo comprobante de que llueve, de que la vida sigue. Ahora le resultará más sencillo dejar huellas…no?

Y en tus ojos cerrados la imagen de un Sol. Y en tus venas rojierdes la vida que corre. Y en tus manos…el mundo.

Un mundo hecho de manos hechas para el mundo. Las venas rojiverdes de la tierra, donde sangre y savia en un solo río de vidamuerte recorren todos esos dedos mientras filtran a través de los cerrados párpados esos reflejos, que se leen como luz, como Sol, como esperanza.

Esperanza de crecer como árboles florecidos de vida, como la vida misma. Luz que llena las pupilas, calidez de las mentes. Somos soles, eterna combustión de ideas y sangre, irradiando la fuerza de ser libres, de ser amor germinado.

Germinado y germinador. Generador que bombea constantemente vida, esperanza y luz. Recuérdese que las manos no podrán forrmar un mundo si no están entrelazadas.

Juntemos las yemas de los dedos y los latidos de sangre, palpitemos juntos una infusión de vida para el mundo y para el humano. Que de nuestra existencia -raíz de una historia y tallo del futuro- nazca la roja flor, por sangre y por puño nuestros, que anuncie el futuro eterno de, por y para toda la humanidad.

miércoles, 13 de abril de 2011

Bécquer Baglietto (primera entrada con cita/s)

"Yo creo que he visto unos ojos como los que he pintado en esta leyenda. No sé si en sueños, pero yo los he visto. De seguro no los podré describir tal cuales ellos eran: luminosos, transparentes como las gotas de la lluvia que se resbalan sobre las hojas de los árboles después de una tempestad de verano." 


(Fragmento de "Los ojos verdes")


Y lo que estaba lleno de vida
de repente
murió.


Por seguir ojos de bosque
anhelos de cielo tarde
de nube y de mar


no siempre el verde es la promesa
no siempre la promesa se cumple.


"A veces las despedidas son la única salida
para volver a empezar"


(Fragmento de "Mundo redondo")



Boldo café angustia expresso

Es a esta hora de la mañana, con los rayos del Sol apenas salpicando la ventana
con tantas palabras pendientes
y sin uñas ya,

es a esta hora, hoy, cuando escuchando
se me pone la piel de gallina
siento ganas de saltar.

Sé que el verde no volverá a cubrirme
pero el azul está empujando
como el Sol al vidrio

decido entonces saltar,
el Sol ya logró pasar
yo escuchando.


http://www.youtube.com/watch?v=fnBHWbfpQcw

domingo, 6 de febrero de 2011

Volviendo de

La noche comienza a cubrirlo todo.
El cielo, ya cansado, no se resiste.
Las flores acusan recibo, cerrando sus ahora grises pétalos, tapando su centro, ahogando su néctar.
Las aves acusan recibo, abandonando de a poco los colores de sus plumas en hoyos de la tierra.
Acusa recibo la mariposa blanca, el murciélago insomne y las calladas hojas, sumisas ante el más fuerte viento: la sombra.
La noche despertará, y de nada ni nadie podrá decirse que no es parte de la noche

jueves, 9 de diciembre de 2010

Martes

Lo último que vieron de ella fue su sombra traspasando el umbral.
La más alta, siempre, tan llena de luz, y partió de negro y gris.
Ese martes amaneció nublado. Nadie se levantó con ánimos. Todavía no había pasado nada. Como todos los días, la gente del pueblo salió a la calle. Como todas las mañanas, la gente del pueblo se dirigió al mercado. Como todos los martes, la gente del pueblo vio los carros de verdura, a pesar de que estaba nublado.
Como todos los carros de verdura, las nubes se dirigieron a la gente. Como nunca, la gente corrió, y como siempre ella última, se quedó en la fuente a pesar de que estaba nublado. Ella, la más alta, siempre tan llena de luz. Eso era lo que veían de ella. Sin embargo la fuente, como nadie, podía reflejarla en su gris. Todavía no había pasado nada. Entonces, como preveía, el gris lo cubrió todo, pero no eran las nubes.
Era su gris.
El gris más alto, el último. Y a pesar de que estaba nublado, ese martes todos vieron su sombra traspasando el umbral.

miércoles, 13 de octubre de 2010

¿Sigo sintiendo lo mismo? No.
¿Sigo creyendo lo mismo? No.
¿Sigo yendo hacia el mismo lugar? ¿Sigo viajando? No sé.
¿Adónde vamos cuando el mundo se come todo lo que nos hacía respirar?

martes, 7 de septiembre de 2010

Tengo dos lugares ideales:
uno está arriba
y el otro,
abajo.

El de arriba es la cima de una montaña tan alta,
que no puede verse desde el suelo.

El de abajo es el fondo de un océano tan profundo
que no puede verse desde la tierra.

Lo que me preocupe es que se alejen cada vez más
de éste cielo
y de ésta Tierra.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Vivir ahí

En el país del último momento
nadie se preocupa
ni se frustra,
nadie se pone nervioso
ni se altera.

No me gustaría vivir ahí;
nadie se sorprende
ni se abraza,
nadie hace regalos
ni se espera.

No me gustaría vivir ahí.

sábado, 28 de agosto de 2010

El viento de las crónicas

Sentir a Lisandro es sentir el viento. El río, las aves y el frío, todo en un solo todo.

Un charanguitarrista con pies de patín y mariposa,
un baterista con ojos de amante y objeto concreto,
una percusionista hermana con enamorado, voz de soplo y manos de paloma;
un tecladista superlativo con ritmo de resorte y
una muñeca cellista que canta caricias
son los azulesturquesas que
con el viajante del cuerpo de burbuja
nos llevan a la cima más alta del alma

fusionando

algunos sonidos de afuera y otros de adentro,
algunos de antes y otros de luego,
algunos de arriba y otros de abajo,

pero todos
en todos
para siempre.

martes, 13 de julio de 2010

Buenosaires Verdad

Buenos Aires sol
cielo recortado por edificios
Buenos Aires noche

Buenos Aires arte
sobre y bajo la tierra
Buenos Aires a la gorra

Buenos Aires reja
la gente vive segura, resguardada de la gente
Buenos Aires jaula

Buenos Aires contraste
¿Tiene una moneda? No, sólo dólares
Buenos Aires crece

Buenos Aires lluvia
la melancolía paraliza a la humanidad
Buenos Aires aguarda

Buenos Aires rebelde
todos visten tan raro que nadie destaca
Buenos Aires moda

Buenos Aires todo
muchas cosas y poco tiempo
Buenos Aires nada

Buenos Aires ágil
todo gira tan rápido que vuelve siempre al mismo punto
Buenos Aires quieta

Buenos Aires grita
total interferencia
Buenos Aires ruido

Buenos Aires tango
pasión inútil
Buenos Aires global

Pequeño Mundo para Buenos Aires y
Buenos Aires para el resto del mundo