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sábado, 16 de octubre de 2010

Elvio distingue los celos de la envidia,
come fruta todo el tiempo y
cree en la humanidad.

Joaquina mira a hombre y mujeres por igual,
canta toda la noche y
perdió a su dios.

A René todo le da lo mismo,
todos los días muere y
cree que no cree en nada.

Mire a su alrededor, transeúnte indiferente:
y verá
cómo las mariposas hablan al oído de los peces,
cómo la magia -si bien cambia de color- nunca pierde las alas, y
cómo la gente de vidrio no puede cuidarse sola
y desaparece.

sábado, 14 de agosto de 2010

El otro libro

Arnaldo es traductor. En realidad es escritor, sólo que todavía no lo sabe.


Cada vez que un nuevo trabajo se presenta ante él no puede evitar cambiar algunas cosas que, considera, entorpecerían una correcta lectura de la obra. A veces son detalles pasajeros, "ésta coma no tendría que ir acá", "a ésto le falta un artículo", "aquello va en plural". Otras veces son jugadas un poco más arriesgadas, "en vez de lindo que diga exótico", "en lugar de madera sería mejor de hierro".

El último libro que tradujo Arnaldo sólo mantiene el título fiel al original. El libro fue un éxito, aunque a todos les llamó un poco la atención que el ejemplar en castellano se vendiera más, mucho más que el original en inglés. En los foros internacionales de fanáticos se comenta acerca del libro, y algunos se extrañan un poco al notar que los lectores anglosajones tuvieron una interpretación completamente diferente a la de los hispanohablantes, como si hubieran leído libros distintos, aunque es imposible, claro, si tienen el mismo título.

El autor del libro en inglés no necesitó brindar declaraciones al respecto, se hizo millonario y nunca más tuvo que volver a escribir.

Arnaldo nunca quiso declarar, y sigue en su pieza traduciendo, sin aceptar las monumentales sumas de dinero que le ofrecen después de la avasallante cantidad de ejemplares vendidos. "Yo no tengo ningún mérito, lo único que hago es traducir lo que otros escriben" suele decir, y regresa al trabajo, a traducir. En realidad a escribir, sólo que todavía no lo sabe.